Tipos de candado para una bicicleta

Elige el mejor candado para tu fixie

Uno de los miedos de los amantes de la bici es descubrir que le han robado su bicicleta. No es algo que te tenga que ocurrir en algún momento de la vida, pero si que es cierto que a veces se lo ponemos muy fácil a los amigos de lo ajeno.  Elegir un buen candado y seguir una serie de consejos básicos dificultará el trabajo a esta gente, asegurando tu bicicleta. No podemos aseguraros que no os vayan a robar la bicicleta, pero se lo pondremos realmente dificil a los ladrones.

Buscando un buen candado

Está claro que el candado es el elemento básico en la seguridad de tu bicicleta. Existen muchos tipos de candado. Quizás el más conocido sea el de cable trenzado. Es el más extendido y utilizado, pero no el más seguro. Lo recomendamos como candado secundario, ofreciendo mayor seguridad al principal.

Tipos de candado para una bicicleta

¿Cuál es el mejor tipo de candado? Entre los más seguros encontraremos los de tipo U. Son más dificiles de destruir o abrir para los ladrones. Sujetan en un punto cuadro y rueda a un emplazamiento fijo. Suelen venir acompañados de un cable adicional para cubrir el resto de partes de la bicicleta, como sillín o la segunda rueda. Los candados de tipo cadena también ofrecen un nivel alto de seguridad, aunque en su contra tienen un peso mayor al del resto de candados.

Consejos de seguridad para tu bicicleta

  • Compra un candado de calidad. Gastarte unos euros extra en él puede saliros muy rentable a la larga. Recuerda, es una inversión en seguridad.
  • Ata SIEMPRE tu bicicleta a un elemento rigido. Ata tanto el cuadro como la rueda. Nunca ates solamente el cuadro, al menos intenta evitarlo. Y si puedes, atala tan alta como puedes. Piensa en la postura que adoptaría la persona que intentase forzar el candado. Si está incomodo, le costará más tiempo, así que le será más dificil de robar. Es decir, optará por no hacerlo. Parece una tontería, pero este detalle puede salvar tu bicicleta.
  • Si vas a aparcar tu bici, hazlo en sitios “seguros”. Nos referimos a sitios en los que haya transito, bastante luz y por lo tanto sea más dificil de robar. Delante de un comercio, cafetería o pegando a un semaforo, por ejemplo.
  • Evita (en la medida que te sea posible) que tu bicicleta pase la noche en la calle. Si no hay otro remedio, sigue los consejos que te dimos. La luz auyenta a los amigos de lo ajeno.
  • Guarda la factura de la bicicleta junto a su número de serie del cuadro o bastidor. También ayuda tener alguna foto de la bicicleta.
  • Si por desgracia te roban la bici, denuncia el suceso. La policía suele recuperar un número importante de bicicletas. De ahí la importancia de los datos que te hemos recomendado que tengas guardados.
  • Y como no, NO compres bicis robadas.

Foto: Bit Boy (Flickr, Creative Commons)

Copenhague, paraíso ciclista

 

Ciudades hacia la sostenibilidad

Sin duda Copenhague es una de las mejores ciudades europeas a visitar.  Le acompaña la fama de ser un sitio feliz  al mismo tiempo que estar a la vanguardia en ciudades inteligentes. La bella capital danesa nos conquistará por ser una ciudad amable. Una de esas donde se respira un ambiente confortable. Y es que son muchos los atractivos que nos ofrece. Además de  sus barrios pintorescos, el carácter abierto de su gente, su pasión por el arte y el diseño, Copenhague tiene el verdadero objetivo de ser una ciudad sostenible.

La meta que se ha marcado la capital nórdica para el año 2025 es la de ser la primera gran ciudad con una huella de carbono neutro. Es decir, que no genere más emisiones de gases contaminantes de los que sea capaz de absorber. Para conseguirlo, entre otras medidas, hace una clara apuesta por el uso de la bicicleta. Y lo debe hacer bien, porque ya ha conseguido que el 50% de los del total de los desplazamientos se realicen en la estrella de la movilidad sostenible; en bici.

Bicis, bicis y más bicis hasta donde alcanza la vista. Un aparcabicis gigantesco en pleno  centro de la ciudad atiborrado y muchos más por cualquier calle.  Si están llenos no importa, apoyadas en la pared en plena acera también están bien. Bicicletas de carretera, urbanas, gravel, antiguas, fixie, tándem, plegables…las hay de todo tipo y tamaño.

La red inteligente

Conseguir que la apacible capital nórdica sea un paraíso para los ciclistas no ha sido sólo gracias a una arraigada cultura de la bicicleta. También existen normas de circulación que quien sale a rodar conoce a la perfección y cumple escrupulosamente. Además, su éxito se debe a una auténtica voluntad de aunar esfuerzos y poner las nuevas tecnologías al servicio de los intereses de la ciudadanía. Toda la movilidad de la ciudad está  diseñada para que la bicicleta ocupe un lugar primordial y compartir la calzada con los vehículos,  sea una conquista colectiva.

Gracias a una red inteligente se controla en tiempo real el tráfico (además de la calidad del aire, la intensidad del alumbrado, la salubridad del agua del puerto…) y ofrece soluciones flexibles y alternativas a los contratiempos que surgen en cada momento.

El resultado es que podemos ver cómo en arterias principales y horas punta, la masa de ciclistas fluye con facilidad, incluso más rápido. Dar pedales es más efectivo que desplazarse en coche, ya que los semáforos inteligentes de la ciudad dan prioridad a los ciclistas consiguiendo un tráfico mucho más fluido.

Y ahora… a pedalear

Desde othercycling nos surgen muchas preguntas sobre nuestras costumbres y el modelo de desplazamiento urbano que deseamos. Si en la encantadora urbe danesa, donde  llueve una media de 113 días al año y la temperatura máxima del mes de diciembre es de 4ºC, el uso de la bici es masivo… qué excusa nos queda para no hacer lo propio, sacar nuestras bicicletas a la calle y tomar el espacio que nos ayudará a conseguir una ciudad más sostenible?

Tu bicicleta fixie: ¿Con freno o sin frenos?

A veces publicamos fotos de las bicicletas fixie que nos enviáis, nuevas o restauradas, en nuestra página de Facebook o en la cuenta de Twitter o en la de Instagram. Tal vez entre los comentarios que nos dejáis veáis alguno con cierto tono de reproche del tipo: “con esos frenos y single speed no se pued ehablar de bicicleta fixie” u otros por el estilo. Si ere nuevo en esto de las fixies, tal vez no acabas de entenderlo bien. ¿Por qué algunas bicicletas fixie llevan frenos y otras no?

En realidad, como ya hemos explicado en otros post, una bicicleta fixie es una bicicleta reducida a su mínima expresión. Por lo tanto, se prescinde de elementos que no son imprescindibles para circular correctamente en bici, como por ejemplos los frenos y los cambios, y todo el cableado que va asociados a ellos. Así que el sistema de frenado de las fixies es completamente diferente al de las bicicletas tradicionales.

El caso es que la extensión de la cultura fixie y su popularización en las ciudades hizo que las fixies calaran en nuevas capas de la sociedad. Dejaba de ser un mero medio de transporte, como lo había sido para los mensajeros de algunas ciudades de EE.UU,  para convertirse en una forma de vida, en un rasgo de identidad personal. Comenzaron a proliferar modelos y marcas y éstas tenían que hacer lo posible para adaptarse a los nuevos fixeros.

El sistema fixed gear o de piñón fijo hace que la conducción sea diferente y esto suponía un problema para los nuevos usuarios, que al utilizar una fixie se sentían inseguros. El principal cambio estriba en que los pedales se mueven al mismo rito que la cadena y la rueda, con lo que el sistema de frenado cambia. La fixie no incorpora freno sino que para bajar la velocidad hay que dar pedales a menor velocidad; y para frenar completamente hay que bloquear el movimiento de los pedales de tal manera que la bicicleta derrapa, como podéis ver en este vídeo.

Pero, ¿por qué algunas fixie llevan frenos y otras no? En primer lugar, la fixie en su sentido más genuino no lleva freno como tal. Lo que ocurre es que algunos fixeros optaron por incorporarle un freno para la rueda delantera. En teoría, el código de circulación impone llevar un sistema de frenado en la rueda delantera y otro en la rueda trasera, por lo que se entiendo que con un freno adelante y el sistema de frenado típico de las fixie es suficiente. Así que con el código en la mano, no se debería utilizar una bicicleta fixie sin freno delantero.

Veréis también fixies con dos frenos. En este caso, se trata de bicicletas que aunque mantienen la estática fixie no son fixies en el sentido estricto del termino. Se trata de bicicletas single speed, que funcionan de la manera tradicional. Normalmente estas bicicletas, al menos todas las que vendemos en Othercycling, tienen rueda trasera Flip-Flop, es decir, reversible. Se puede colocar en modo fixie o en modo single speed.

Además, existen los frenos contrapedal; un sistema interno de frenado en el buje de la rueda y al hacer un movimiento contrapedal, la bicicleta frena de la misma manera que lo hace con unos frenos convencionales.

Y ahora nos interesa saber vuestra opinión. ¿Es mejor mantener la esencia fixie y prescindir de frenos convencionales? ¿Aceptamos la estética fixie con modalidad single speed y frenos? ¿Cómo tenéis configurada vuestra fixie? ¡Deja tu comentario!

8 ciudades para disfrutar de tu fixie en Semana Santa

Ya estamos en primavera, el sol comienza a asomar tímidamente y tú estás deseando sacar tu bicicleta fixie del camarote, darle una manita de pintura, cambiarle los puños y las cubiertas y salir a rodar. Y para colmo, llega la Semana Santa. Unos días ideales para hacer una escapada a alguna ciudad cercana o incluso para coger un avión y plantarte en una ciudad europea, bien con tu fixie o bien alquilando una allí. Aquí te dejamos un listado de nuestras ocho ciudades favoritas para rodar con tu fixie en Semana Santa.

 

1.Valencia

Valencia es una ciudad llana, amigable para la bicicleta, con un clima suave y con zonas muy agradables para moverte en fixie. Sin duda, destacan el Jardín del Turia y el Paseo Marítimo que discurre junto a la Playa. El Jardín del Turia sigue por el antiguo cauce del Río Turia, que tras una gran inundación en los años 50 fue desviado para evitar que pasara por medio de la ciudad. Ahora es una zona verde para el esparcimiento de los valencianos y de quienes les visitemos. Allí puedes encontrar paseos, jardines, zonas deportivas, parques de juego y carriles bici para moverte con total seguridad. Durante tu paseo podrás disfrutar de algún concierto callejero o de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, el Palau de la Música o el Bioparc, que están en el mismo parque. Aún hay un tramo sin terminar de urbanizar según se acerca a la desembocadura al mar. Allí se puede enlazar con el pintoresco barrio de el Cabanyal y rápidamente se accede al Paseo Marítimo. El paseo Marítimo se prolonga a lo largo de la Playa de las Arenas y Playa de Malvarrosa. Allí puedes pasear con tu fixie disfrutando del mar por una paseo ancho y cómodo. Podrás parar a tomar algo o a comer en los múltiples chiringuitos y restaurantes que encontrarás en el trayecto, e incluso si el tiempo acompaña, llevar la toalla para relajarte un poco junto a la orilla del mar.

2.Barcelona

Barcelona es una de las ciudades fixie por excelencia. Por su incansable afán por promover tendencias y arrimarse a ellas; por su inequívoca apuesta por la bicicleta como medio de transporte (ahí está bicing, uno de los mejores sistemas de bicicleta pública que existe), por su clima y por su orografía. Dispone de una buena red de bici carriles que permiten transitar la ciudad prácticamente de cabo a rabo. Atravesar la Diagonal se ha convertido en un ejercicio sencillo para los amantes de las fixie, y las calles anchas del Eixample contrastan con las estrechez de los barrios más genuinos de la ciudad: Gracia, El Raval o el Borne. Cualquiera de estas zonas se puede visitar con fixie, y de hecho, encontrarás muchas candadas prácticamente en cada esquina. La joya de la corona, como en Valencia, es el paseo Marítimo. Dispone de un buen carril bici que va desde la Barceloneta hasta el Forum. En el gótico y en el Borne puedes encontrar varios locales de alquiler de fixies a un precio razonable. Puedes alquilarlas por un día completo (ideal para visitar la ciudad) o por horas. El único problema que puedes encontrar en Barcelona es que se expande desde el Monte Tibidabo hacia abajo en una pendiente que puede hacerse dura si luego quieres volver a la parte alta. Pero siempre tendrás el metro en esos casos 🙂

fixie barcelona

3.San Sebastián

La Bella Easo sigue siendo una de las postales más bellas que se pueden encontrar. Todo el centro de la ciudad está bien preparado para moverse en fixie. Destaca el Paseo que transcurre junto al mar. Sale del Peine de los Vientos, la emblemática escultura de Eduardo Chillida y un lugar privilegiado para observar toda la ciudad, transcurre junto a la pequeña y bonita playa de Ondarreta, desde la que se puede observar el Monte Igeldo salpicado de villas y baserris, atraviesa la Playa de la Concha, la más conocida y señorial de la ciudad, y llega hasta los jardines de Alderdi Eder. La ruta sigue por el puerto de Donosti, con sus casas típicas casas de pescadores aun lado y los barquitos al otro, y bordea el Monte Urgull a través del Paseo Nuevo. Allí, por unos instantes dejas de ver la ciudad y da la sensación de estar junto a un acantilado en un lugar recóndito de la costa vasca. El final del paseo nuevo coincide con el inicio de la Playa de la Zurriola o Playa de Gros, la más juvenil de la ciudad y paraíso de los surfistas. El paseo termina en la explanada de Sagüés, desde donde también podremos disfrutar de una bonita vista de la ciudad. Otra buena opción para disfrutar de la fixie en Donostia es recorrer la orilla del Río Urumea.

4.Vitoria

La European Green Capital 2012 es una ciudad que se montó en la bicicleta hace ya varios años. Fue la primera ciudad española en disponer de un sistema público de bicicletas y actualmente tiene 156 kilómetros de carriles-bici (bidegorris) bien conectados que permiten ir de punta a punta de la ciudad y recorrer sus barrios y zonas más emblemáticas. Hoy por hoy, el mayor problema para moverse en bicicleta por Vitoria lo representa el aparcamiento, ya que a menudo se colapasan debido a la gran cantidad de personas que candan sus bicis en los aparcabicis. La joya de Vitoria es el anillo verde; un conjunto de parques perimetrales que rodean la ciudad y se unen entre sí. Son una serie de caminos de grava o tierra con piedra por los que se puede circular con una fixie sin ningún problema. Vitoria es una ciudad perfecta para las fixies (cada vez se ven más por sus calles) debido a su orografía plana. Tan sólo la colina sobre la que se levanta el Casco Histórico presenta rampas, que en cualquier caso se pueden salvar o utilizando sus escaleras mecánicas o echando el pie al suelo.

fixie vitoria

5.Sevilla

Sevilla es otra ciudad que ha apostado fuerte por la bicicleta. A sus sistema de bicicleta pública se une una red de carriles-bici que permite moverse con soltura, especialmente por el centro de la ciudad. Abril son fechas en las que aún es posible circular en bicicleta ya que “la caló” aún no ha hecho su aparición. Uno de los mejore lugares para pedalear por Sevilla es la orilla del Río Guadalquivir, que articula la ciudad. Dispone de un bonito y agradable paseo de varios kilómetros. Más que recomendable es cruzar el Puente de Triana para adentrarse en el barrio del mismo nombre. Aunque no dispone de carriles-bici, la mayoría de sus calles son peatonales y por ellas se puede disfrutar de la idiosincrasia del flamenco andaluz.

6.Berlín

Berlín es una de las ciudades más vanguardistas de Europa: alternativa, underground, cuna de movimientos sociales y artísticos, cosmopolita y atrevida. En ella no podían faltar las fixie, que se han convertido en un elemento más del paisaje urbano. Hablamos de una ciudad en la que el 13% de los desplazamientos se realizan en bicicleta; 500.000 berlineses se desplazan a diario en ellas; y hay 7 bicicletas por cada 10 habitantes.

Es sencillo disfrutar de una ciudad en Bicicleta cuando se disponen de 900 kms de vías Urbanas, pero sobre todo, de un nivel de tolerancia y respeto hacia el ciclista difícil de encontrar en otras ciudades europeas. En fixie se puede visitar en multicultural barrio de Kreuzberg; la histórica puerta de Brandemburgo, con el Reistach (Parlamento) de Alemania; la céntrica Plaza de Alexandra Platz; o el otrora barrio soviético de Friedrichshain. El contraste entre la Berlín oeste y la Berlín este, separadas por el Muro durante 28 años, ya no es lo que era, pero Berlín es siempre un lugar por descubrir.

7.Amsterdam

Probablemente es la capital mundial de la bicicleta. En Amsterdam hay más bicicletas que habitantes, la falta de espacio para aparcarlas se ha convertido en un problema para el que se buscan soluciones rompedoras y moverse en bicicleta es algo que un lugareño realiza con la misma normalidad con la que se levanta por la mañana o va al supermercado a hacer la compra. La ciudad es un laberinto de canales con sus característicos puentes que dificulta el acceso del tráfico rodado (existe tranvía pero hay pocos autobuses en la zona centro y menos coches aún). Ciudad cosmopolita y mlticultural por excelencia, nadie que vaya a vivir a Amsterdam se plantea no comprar una bicicleta.

De ahí proceden las famosas bicicletas holandesas, cuya estética y mecánica es inconfundible y que normalmente funcionan con un único piñón (single speed, normalmente). Recorrer sus canales, sus calles, parques, sus acogedores bares, los parques o la fábrica de cerveza de Heineken puede ser una experiencia única si se alquila una fixie para camuflarse en la urbe como un ciudadano más de esta gran ciudad.

8.Londres

La city es una ciudad en la que la bicicleta es cada vez un medio de transporte más habitual, por elección o por obligación. Las calles y avenidas Londinenses son anchas y cómodas para transitar con el coche, pero el alto nivel de tráfico y la polución han hecho que las autorizades restringan el tráfico en vehículo privado, particuarmente en el centro de la ciudad donde existe un férreo control horario e incluso peajes para su uso. Por otro lado, la red de transporte público es realmente eficiente pero su precio muy elevado para muchas capas de población. Si tu plan es visitar Londres en Semana Santa, puedes alquilar una bicicleta fixie en varios lugares y recorrer la orilla de támesis y sus grandes parques: el mítico Hyde Park, Regent, Richmond, Sant James, Vitoria o Greenwich.

Dos consejos para usar la bicicleta en Londres: muchas de sus calles, especialmente las más céntricas, no tienen carriles específicos para la bicicleta, lo que unido al gran tráfico existente lo convierte en un ejercicio de riesgo. Y el otro, la lluvia. Un buen chubasquero o una capa en la mochila de viajero nunca estarán de más.